viernes, 14 de octubre de 2016

Editorial: El Negocio del Billete.


México es un país donde la desigualdad social y económica se ha convertido en el modelo de negocios de los"ricos y poderosos" para mantener su estatus, sus privilegios y un estilo de vida para ellos, para sus hijos,para los hijos de sus hijos e incluso de sus herederos que aun no están ni en planes.

El reparto desigual de la riqueza es parte de la cultura a tal nivel que no se considera como algo injusto... sino que "es como es". 

"Alguien tiene que ser terriblemente pobre para que otros puedan ser ridículamente ricos".

El negocio del billete es ese que se origina en la estupidez que practican los que viven en otra realidad, esos para los que el pan nunca ha faltado en su mesa y que ven a la ley como la garantía de seguir viviendo así.

No amigos, la corrupción moderna no es que los políticos abran un cajón y tomen dinero público... esta en los grandes negocios de obra pública donde se paga un servicio de 5 pesos a 500 mil, y para aterrizar esos  negocios se necesitan más que gentes en puestos públicos.

El poder que da el dinero es la fuente inagotable de la corrupción que es parte medular del negocio. Consume uno a uno todos los principios, todos los valores y transforman el séntido común en la habilidad para inventar pretextos y justificaciones para tener la conciencia tranquila.

Hoy en México ya no sabemos si los ricos y poderosos son "exitosos empresarios" o "lideres del crimen organizado"... a esto hemos llegado.

Celebro que podamos reírnos de todo pero me indigna que no podamos tomarnos en serio la decencia y poco a poco todos vamos cayendo en el juego... solo basta "rozar" y  recibir los beneficios del negocio del billete, aun cuando sea a mínima escala para sentirnos importantes, "chingones", muy afortunados y mejores que los demás.

"La unión" es una pose... nos gusta convivir con quienes consideramos nuestros iguales, mientras admiramos y envidiamos a los ricos y despreciamos a los pobres.

Esto no es un vertedero de traumas y complejos, es una reflexión personal de algo que considero que esta muy mal y al mismo tiempo estoy convencido que no va a cambiar., ni hoy, ni en el 2018 ni 24 horas antes del fin del mundo.

Amigos, no vamos a ningún lado sin cargar con todo esto... y aunque no nos dejamos aplastar tampoco hacemos gran cosa por sacar la nariz de la mierda que entre todos hemos producido.

"Dios no me des nada, pero ponme donde hay".