sábado, 8 de abril de 2017

"Ese primer disco... hoy" | Renegando sobre la música actual.

El primer disco de un grupo es un documento único e irrepetible... y no me refiero a esos demos y discos "no oficiales" que algunos registran y comparten, me refiero a esos primer disco grabado en buenas condiciones y que capturan las energía y hambre del grupo que lo graba... de esos que ya nadie hace estos días.

Desde el 2010 es común encontrar post en portales musicales sobre "aniversarios" de discos de los 50´s, 60´s, 70's, 80´s y 90´s... discos que hoy son considerados como "clásicos", lo que resulta por demás interesante y me lanza a una profunda reflexión sobre: ¿Fueron los 90´s la última década en regalarnos discos clásicos?

"Los aniversarios de discos importantes son un buen pretexto para volverlos a escuchar... si tienes la fortuna de tenerlo en vinil...o en CD... o bueno, ahí está el Spotify!"

Hace 30, 20 y todavía hace 15 años, el primer disco de un grupo marcaba una pauta, establecía un sonido y un estilo... se convertía en parte de algunas generaciones, lo que hoy solo "medio alcanza a suceder" con los "sencillos". El disco no solo era sonido, era también una propuesta estética que se plasmaba en portada, contra portada, interiores y en ocasiones hasta en el mismo disco.

Ese primer disco era el primer arañazo de un grupo al mundo y el primer encuentro con esos seguidores que llegan primero y que seguramente seguirán al pendiente de la trayectoria del grupo como una maldición en el buen sentido.

Sin entrar en terrenos de "todo tiempo pasado fue mejor" me llama profundamente la atención que hoy no sean pocos los grupos y proyectos que no hacen por grabar por su cuenta considerando que hoy es posible grabar en una computadora portátil con una más que aceptable calidad.

"También hay grupos que no entienden que el sonido final de cualquier disco que consideren bueno no es un sonido "natural", sino que ha sido procesado -a veces abusando del herramientas- para que suene fuerte y grande".

Hoy los grupos buscan a un productor que no solo los grabe, sino que los transforme musicalmente y los lleve de la mano al éxito. Entiendo que contar con el respaldo de un productor reconocido agregar cierto valor agregado a la propuesta pero eso de que la gran mayoría de los discos de grupos nuevos suenen pulidos, delicados y contenidos es terrible.

Es terrible también que "sin un productor o un managment" mejor no hagan nada.

No dejemos que la música se convierte en un simple accesorio hoy que hay tantos grupos que le ponen más atención a difundir su imagen y "estilo de vida" en Instagram que a difundir y hablar de su música.

DE SALIDA

Llamó profundamente mi atención el cartel del pasado Vive Latino, sobre todo en cuanto a los gurpos estelares... parece que no vamos a tener nuevos grupos que puedan darnos nuevos clásicos está década.