martes, 5 de noviembre de 2013

Y entonces hay que reseñar un disco...


Todos los extremos son malos, por eso caen tan gordas las reseñas de discos que describen "como pudo haber sido un disco si lo hubieran grabado de otra forma", o como el escuchar el citado disco nos pone en un supuesto trance... en ambos casos se va a los extremos, con exageraciones y muchos supuestos.

Si bien el arte es subjetivo -también el gusto- hay múltiples enfoques para "reseñar un disco" con cierta objetividad.

  • La ficha técnica nunca estorba en una reseña... el nombre del productor, el lugar donde fue grabado, las fechas, etc., en estos tiempos de descargas digitales son datos que solo salen a la luz si el productor y/o el estudio gozan de cierto prestigio, ejemplo: Butch Vig y los estudios Abbey Road.
  • Información sobre la portada... si, aunque ahora el arte se contemple en pequeñas imagenes en las pantallas del reproductor de música de la computadora o el reproductor portátil de mp3/mp4.
  • ¿Quien compone las canciones?
  • De que trata el disco. Aunque las reseñas "track por track" me resultan muy interesantes y muchas veces son las que me motivan a escuchar cierto disco, las reseñas que informan sobre la temática general del disco también pueden resultar una invitación a escuchar. Algunos grupos en sus boletines de prensa comunican este tipo de datos y si los medios o "reseñistas" no le hacen eco, será muy poco probable que "el público final" se entere.
  • Hay portales especializados en la música y otros sitios especializados en "aspectos técnicos de como se grabó esa música". A los profesionales de las reseñas de discos enfocados a la música nos les estorbaría conocer aspectos tan básicos como que una guitarra tiene 6 cuerdas y el bajo eléctrico 4 o tan avanzados como los que hace un compresor, siendo ese procesador de que muchos discos actuales tengan un volumen tan exagerado y una pegada tan artificial... curiosamente esas son las características de los discos exitosos de hoy.

Las reseñas son publicidad, y ya sabemos o tendríamos que saber que no hay publicidad mala... por eso si me topo con una mala reseña de un disco, no por eso dejo de escucharlo, en ocasiones, esa mala opinión me motiva aun más a escuchar.

Finalmente todo los datos involucrados en la creación de un disco pueden convertirse en un truco promocional, y hasta en eso se exagera, por eso hay que tener cierta habilidad para "no perder de vista" a la música que es lo que importa.

Es triste que hoy por hoy, la música es un peldaño donde los personajes se paran para hacerse famosos... cuando antes era al revés, primero la música tenía que trascender para que el músico pudiera aspirar a "ser famoso".