martes, 4 de noviembre de 2014

Editorial: Este es un bonito país.

Es un bonito el país el nuestro, aunque la justicia solo alcance para unos cuentos mientras que la desigualdad y la falta de oportunidades alcanza para casi todos los mexicanos, lo bueno es que hay salud como el nuevo "es que el mexicano se ríe de todo".

Tenemos lugares paradisiacos, una cultura milenaria y tradiciones que son la envidia del resto del mundo, y dicho esto último de esa forma lo hace ver más importante. Lo importante es tener muchas fotos no tanto haber vivido las experiencias. Lo importante es que nos tengan envidia, la simpatía que quede como cualidad de la gente fea.

Y nuestra gente... ¿qué no se puede decir de nuestra gente? Calidad como brasa de carbón para asar carne joya culinaria y pretexto de múltiples convivencias para le gente del norte. Somos gente amable y solidaria, pero brava cuando tenemos que serlo y muy brutos casi siempre.

Con el poder de haber leído teorías conspiratorias en mi celular me creo capaz de generar una critica tan estructurada y fundamentada como "estúpido vende patrias hijo de televisa agachon frente al gobierno". No somo iguales y que bueno, siempre y cuando seamos diferentes parados sobre el mismo nivel de piso y en cuanto a ideas... la superioridad es un "complejo muy siemplón".

Y que no se puede decir de nuestros problemas... ni nos sobran ni nos faltan,  pero no tenemos lo que merecemos...¿o si?

Mientras una bonita canción de un grupo de rock en una de sus canciones más contestatarias  argumenta que porque somos más jalamos más parejo y no hay que andar siguiendo a una bola de pendejos... 

Seguimos viendo que la causa de  todas nuestras desgracias es un ente que cambia de rostro cada tantos años... siempre es culpa de alguien más y mientras esa ola de maldad no deje de trompicarnos nunca podremos cambiar nuestra realidad. Así sea... ¿o no?