lunes, 25 de marzo de 2013

Editorial: "Los clásicos del rock ya dan hueva"

Es curioso que melómanos de varias generaciones pensemos en los mismo grupos cuando escuchamos el término: "Los clásicos del rock".

Y es que parece que solo hubo un periodo de digamos 20 años para que grupos y artistas alcanzaran dicha condición -de clásicos del Rock-, con canciones que hoy encontramos en cualquier iPod, en cualquier lista de reproducción de Youtube, de Grooveshark o de Spotify, y que forman parte del soundtrack de las vidas de muchos, siendo música que nació en análogo y que sigue más viva que nunca en la era de lo digital.

Los grupos clásicos del rock gozaron de una prensa especializada que alimento sus mitos, que difundió su magia y que los convirtió en leyendas, mientras los grupos de rock de hoy cuentan con una prensa que  habla cada vez más de tornamesas digitales y vistosos visuales que de guitarras distorsionadas y baterías potentes. (Ni que decir de las letras que ya no le interesan más que a quien las escribe...)

Ya no hay más música nueva de aquellos grupos... pero la seguimos escuchando, los grupos que están viviendo su momento sacan música nueva de cuando en cuando, si, música nueva y nunca esccuhada.

Las descargas "ilegales" le han restado el valor a la música... hoy en lugar de tener un disco nuevo que compramos ahorrando todo un mes, tenemos 20 discos nuevos que escuchar... cada semana.

Los grupos nuevos tienen influencias de los mismos grupos, los grupos considerados clásicos por todos... si esas son sus influencias seguramente encontraremos algo que nos guste en su música, pero no hay tiempo para escucharlos, mejor escuchar "Stairway to Heaven" por millonésima vez.

La zona de confort se extiende hasta nuestros oídos sin dar oportunidad de encontrar nuevos clásicos.

Cualquier vocalista de un grupo nuevo se cree Morrison y cualquier guitarristas se cree Hendrix... cualquier voz y cualquier guitarra "nos suenan conocidas".

No es que la música nueva no valga la pena, es que nuestro oídos oyen pero ya no escuchan.

* Los clásicos ya dan hueva y por más aburrido que nos resulte escucharlos y volverlos a escuchar estamos atrapados en esa vieja práctica de cualquier melómano que se respete... "Los clásicos son los clásicos".