miércoles, 25 de febrero de 2015

Editorial: Entonces... ¿Donde está el cambio?

"Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo". -Alexei Tolstoi.

Para algunos mexicanos "el cambio" esta en que AMLO finalmente gane las elecciones y sea presidente, para otros -como Tolstoi- "el cambio esta en uno" y para millones de pesimistas la cosa no tiene remedio y "el cambio" no llegará nunca, cuando menos no en los términos de justicia, igualdad y el bien común.

Es una tragedia moderna que "el ansiado cambio" sea para algunos -palabras más palabras menos- una venganza... ¿A que hora van a arreglar al país si van a estar ocupados metiendo a la cárcel a todos los "traidores de la patria"? Y no estoy defendiendo a nadie, lo ideal es que si alguien viola una ley reciba su castigo pero... no se puede fundamentar el cambio del país en el castigo de otros.

Para mi... la campaña de López Obrador no es otra cosa que un teatro para perpetuar su estilo de vida y "modus vivendi", y que a estas alturas del partido estoy seguro que lo que menos le interesa es ganar.

La estrategia propagandistica que utiliza el tabasqueño no es cosa nueva y es de llamar la atención que sus seguidores estando tan "informados" no lo descubran... o no lo quieran descubrir, porque cuando se trata de López Obrador todas son excepciones...

  • Se denuncia que el cancer de México es la clase política... pero para tales efectos "Andrés no es un político, es un ciudadano, igual que nosotros".
  • Se dice que los partidos políticos son mafias que deben desaparecer... pero entonces "Morena no es un partido político como los demás partidos", no que va... simplemente esta aprovechándose del sistema para combatirlo desde dentro, porque "en Morena no van a hacer mal uso del financiamiento público que recibe... no que va".
  • Se reclama que el actual gobierno cuida los intereses de algunos empresarios a quien AMLO en conjunto denomina como la "mafia en el poder" sin cuestionar o señalar a los empresarios que están detrás del proyecto de MORENA y que en todo caso podríamos denominar como "la mafia que aspira al poder". Porque para López Obrador las grandes empresas son mafias, excepto cuando lo apoyan.
  • Se señala a políticos corruptos del PRI, PAN y ahora también del PRD, quienes deberían estar en la cárcel y también ser desterrados, quemados en leña verde y sacrificarlos como ofrenda a los dioses... todo al mismo tiempo, pero los políticos corruptos que desde hace algunos años se aliaron a AMLO han sido purificados y hoy están en vías de canonización.
  • Las huestes del lopezobradorismo expertas en victimizarse se quejan de las campañas negativas que sus adversarios emprenden en su contra como la de "AMLO, un peligro para México", cuando la campañas negativas especialmente dirigidas a los enemigos del cambio verdadero son permanentes: El gobierno federal (antes panisas ahora priista), Televisa, Monex, Soriana... y lo que se acumule.
  • Y la joya de la corona.! Cuando se destapan actos de corrupción de personajes ligados a la izquierda de AMLO se trata ni más ni menos, que de ataques del gobierno para desacreditar al movimiento, lo que podemos bajar facilmente a nivel de cancha e interpretar que para los simpatizantes de Andrés, la izquierda de AMLO tiene carta abierta para hacer y deshacer, y que cuando aplica en su beneficio, la impunidad es un derecho bien ganado por "los otros son peores".
En México se vive una realidad tan polarizada que inclusive si vemos las cosas con nuestro propios ojos tendemos a "transformar y adaptar" dichos sucesos según nuestra creencias e intereses. La capacidad que tenemos para llevar agua a nuestro molino a partir de inventos es realmente asombrosa.

Resulta irónico que sean los mexicanos auto proclamados como informados y despiertos quienes sean tan descaradamente manipulados utilizado una estrategia tan añeja como "la lucha del bien contra el mal" donde los buenos son quienes están del lado de AMLO y los malos son lo que no están del lado de AMLO, y a esa situación tan ridícula se reduce todo para los cuasi intelectuales que inundan la redes sociales repitiendo intensamente diatribas gastadas, añejas y casi siempre mal fundamentadas por no decir que son mentiras.

Entonces... ¿Donde está el cambio?