sábado, 28 de febrero de 2015

Editorial: Julio Astillero con Ciro Gómez Leyva

Julio Hernandez López (@JulioAstillero) estuvo en el programa de Ciro Gómez Leyva... "Fue a meterse a la cueva del lobo" como denunciaron con frases y términos algo más groseros muchos de sus seguidores en twitter, porque Gómez Leyva es -por si no lo saben- un periodista al servicio del poder por el simple hecho de no ser "porrista de AMLO"...

En honor a la verdad tengo que decir que Julio Hernández "se ha atrevido" a criticar a AMLO lo que le ha valido ser  "señalado" y denostado por los feligreses de la iglesia del mesías trópical, como pasa cuando alguien se atreve a pensar distinto.

La intervención del Señor Hernandez en el espacio de Gómez Leyva es un festival de suposiciones que el mismo periodista toma como verdades porque, y cito textualmente: " Nada en este país se puede probar".

Mientras en la redes los libre pensadores revolucionarios gustan de crear perversas y obscuras historias de complejos complots que Televisa instrumenta para controlar todo lo que sucede en el país, Julio Hernandez baja el tema a nivel de piso lo hace todo más fácil... Televisa simplemente llega tranquilamente a decirle al gobierno a quien poner y a quien quitar del gabinete a propósito de los primeros movimiento en el primer nivel gabinete ocurridos recientemente.

A lo largo de la charla Julio Hernández comenta de forma reiterada que el periodismo en México no tiene relevancia ni poder alguno, de lo que asumo y supongo que  surge esa "libertad" de convertir "suposiciones y chismes" en "noticias, verdades y argumentos" que luego resultan amplificados por todos esos utiles seguidores que sin cuestionar nada repiten y aparte exageran los argumentos iniciales hasta llegar a convertir cualquier situación en un gran drama, obra de televisa y de la mafia en el poder.

Es un hecho, en México quien gobierna es el capital y por ende los dueños del mismo, y la exagerada desigualdad social es la clave para mantener ese conveniente esquema. Hay privilegios desmedidos para algunos y una carencia de todo para otros, y un montón de gente que no le va bien pero tampoco le va "tan mal", pero... tenemos que en lugar de señalar la situación de forma directa y con datos duros, periodistas como Julio Hernández se dedica a "envenenar" a ciertos sectores de opinión pública creando fascinantes versiones de la verdad aderezadas con suposiciones que "igual no importa que sean inventos, de cualquier forma el periodismo no cambia nada" y "hay que mantener al pueblo enojado, porque enojado se piensa mejor" verdad?

Las noticias y el análisis político también son educación, por lo que también se debe exigir calidad.

La entrevista se puede escuchar en esta liga.