lunes, 21 de julio de 2014

Editorial. "La ignorancia no puede estar más paseada".

"Si con todo esa cultura y conocimiento lo único que ves en los demás es su ignorancia, busca tu póliza garantía, ese intelectualismo no funciona bien". - Joe Merengue.

En México somos expertos en buscar culpables para evitar a toda costa asumir la responsabilidad de nuestras acciones. Llegamos hasta a lo inverosímil con tal de desviar la atención y evitar asumir la culpa y las consecuencias de nuestros errores. Así somos.

Pasan los años y aunque nos gusta pensar que evolucionamos, en realidad seguimos siendo los mismos, los que pretendemos ser alguien más para creernos interesantes y especiales, los que creemos que el centro del universo es el lugar donde postramos nuestro pies y estamos tan aburridos que nos colgamos de la primer estupidez que nos pasa por la cabeza para entretenernos... peligroso es cuando muchos coincidimos en la misma estupidez y luego la damos por cierta.

"El primer paso de la ignorancia es presumir de saber, y mucho sabrían si no pensasen que saben" Baltasar Gracian

"Los defensores de la patria" han adoptado esta extraña corriente de culpar a "la ignorancia de los otros" de la derrota del candidato de las izquierdas, que si hubiera ganado hubiera puesto a  México en el primer mundo en un par de horas... si, porque en la economía actual las estrategias más efectivas para la prosperidad son las buenas intenciones.

"Porque si López Obrador hubiera ganado el IQ del país se hubiera incrementado por mayoría de votos"

Andrés Manuel López Obrador insistió hasta el cansancio que el combate a la corrupción sería suficiente para que en México hubiera recursos hasta para ahorrar... hubiéramos tenido que acostumbrarnos a "administrar abundancia"... si, si no fuera porque muchos de los cercanos al tabasqueño son aun más ladrones que los peores funcionarios de los gobiernos Priistas y Panistas.

Es muy fácil culpar a los demás de la pobre efectividad de nuestras acciones, López Obrador -y otros personajes de izquierda- van aun más allá, "alborotando a la bitachera" con sus declaraciones "discretamente dirigidas" según la ocasión, para después retirarse y ver desde la distancia como su mensaje se distorsiona y se va hacia los extremos más ridículos de boca de sus apasionados seguidores... esos que se autodenominan intelectuales solo por seguir a un personaje que no deja de ser un político más como lo ha demostrado cabalmente en estos últimos días al lograr el registro de un partido político para el solo.

No hay que ser un genio para deducir porque todos esos personajes tienen agendas por separado, si se juntaran el negocio no sería tan atractivo, y el más popular les comería el mandado al resto. Ese afán de protagonismo es como una espesa niebla que no permite ver las nobles intenciones de rescatar a la República.

Y este fenómeno por si no fuera ridículo en la vida real nos ha traído un singular efecto en las mentadas redes sociales donde auto proclamarse intelectual y culto es tan simple como redactarlo en una "bio".

El tema aquí no es el ex candidato presidencial... son los efectos que causa en sus seguidores y detractores, que discuten en el más afortunado de los casos "puras pendejadas".

Todos los partidos se aprovechan de la ignorancia de las personas. La alternancia a estado presente en todos los niveles de gobierno y ningún partido de oposición ha logrado cambiar las cosas en ninguno de los temas más urgentes del país... al contrario, la alternancia lo único que ha traído son grotescos escándalos de saqueos de dineros públicos.

Todos los personajes de la política se aprovechan de la situación actual del país para construir sus proyectos políticos... esos proyectos que bien podrían resumirse en la jocosa frase de "prometer, prometer, prometer hasta meter... una vez metido olvidar lo prometido".

Los empresarios que apoyan a unos u otros personajes de diferentes corrientes políticas buscan los mismo... lograr mejores condiciones para sus negocios y multiplicar sus utilidades.

Algunos tuiteros -y algunos facebookeros- buscamos lo mismo... tener la razón siempre y proclamar nuestra superioridad intelectual y moral ante los demás, porque "es algo mucho muy útil".

No es requisito estar en un puesto público para ser corrupto, y la corrupción no solo tiene que ver con robarse dinero público... y no creo que sea un concepto difícil de entender.

También es corrupción "manipular" ideas e información para que sea útil solo a nuestra causa, es "ver la vara en el ojo ajeno y no ver la viga en el nuestro".

"Las verdades a medias también son medias mentiras".

Nadie en este mundo esta moralmente capacitado para repartir las culpas y menos mal, porque si así fuera no habría nadie con la dedencia e integridad suficiente para recibir y aceptar lo que a cada quien nos corresponde, para bien o para mal.