miércoles, 15 de marzo de 2017

Editorial: "Independiente".

Hablando del arte y de todas sus expresiones, el movimiento independiente nos a traído a una realidad donde una cascara de nuez sobre una hoja de papel azul arrugada es considerada una obra de arte... una instalación... llegando a valer cientos de miles de pesos, marcando tendencias e influenciando a muchos otros artistas a nivel mundial.

Lo anterior no es cierto... pero pudiera serlo.

Desde hace algunos años, el Internet se ha convertido en el medio para difundir propuestas de diferentes condiciones y realidades. hoy es posible poner tu música en todas las tiendas digitales y servicios de streaming donde están los discos de "los artistas del momento"... no hay que confundirse, estar en dichos espacios no es garantía de ser escuchado por el gran público. Desde la independencia se tienen el reto de hacer que tu música sea escuchada.

La independencia suena muy atractiva como concepto pero en la realidad sigue en franca desventaja contras las grandes disqueras y agencias de managment que con buenos presupuestos se encargan de llevar y mantener en la cima a esos artistas que todos ubicamos como estrellas a nivel mundial y que muchas veces obtienen ese estatus por mercadotecnia más que por talento... pero esa es otra historia.

Por otro lado, la independencia no es sinónimo de calidad... si acaso podemos dar por sentado que se trata de trabajos honestos, no podemos defender que todo lo que se mueve como independiente "es bueno". Nos faltarían dedos para contar artistas y grupos cuyas campañas de promoción incluyeron "parecer independientes" para luego surgir directamente a los  primeros puestos de las listas de popularidad. Esas campañas "callejeras" y de bajo perfil en redes sociales no son gratis.

Tan efectivas han resultados muchas ideas para la promoción de proyectos independientes que hoy podemos descubrir campañas que con muchos recursos se esfuerzan por parecer "de generación espontánea en redes sociales".