jueves, 15 de junio de 2017

Opinión: "El enemigo de todos".

Andrés Manuel López Obrador es desde ayer el enemigo número 1 de México. Sus "adversarios" -como el los llama cuando no les dice que son de la mafia del poder- están enfocando todos sus esfuerzos en lograr que "el pueblo de México" vea al tabasqueño como el peor de los males que pudieran ocurrirle a nuestro país en una suerte de "campaña del  peligro para México parte dos".

AMLO es el "pre candidato" -que ya es candidato- mejor posicionado en las preferencias electorales en todas las encuestas y sondeos de opinión.  Tras 12 años en campaña no podría ser de otra forma. Aunque con las hazañas del Peje si que podría ser de otra forma.

La ventaja del líder -dueño- de Morena es tan importante que ha logrado que personajes como Enrique Ochoa Reza actual presidente nacional del PRI se manifieste en repetidas ocasiones en contra de la corrupción... y no solo eso, lo ha tomado como bandera ante las recientes detenciones de ex gobernadores priistas detenidos por sonados casos de corrupción.

Voy a mantener mi teoría de que ganar la Presidencia de la República en 2018 no está en los planes de López Obrador... ¿Para qué querría asumir tal responsabilidad si ya tiene el presupuesto de su partido a su disposición y su capital político le alcanza para que cualquier desconocido compita y gane elecciones locales?

No son pocos quienes consideran a López Obrador como un político diferente bajo el poderoso argumento de que "nunca le han encontrado pruebas de corrupción" y separando convenientemente los escándalos en que sus colaboradores cercanos se han visto involucrados. Esa cantaleta de que su plumaje no se mancha en el pantano de la corrupción lo vendió muy bien vendido ante sus seguidores.

Nadie puede explicar porque en el caso de Morena "está bien" que AMLO tenga a sus hermanos e hijos en nómina ocupando altos puestos del partido en diferente demarcaciones. En este caso el argumento "matón" de quienes gustan de discutir sin argumentos es que "el PRI roba más".

Tampoco se puede explicar como es que tienen años recorriendo el país... aunque esa estrategia de "ungirse" como líder absoluto del partido ocupando el cargo de presidente nacional fue una jugada magistral para que dentro del margen de la ley electoral poder "hacer campaña sin hacerla". En este caso ningún partido se ha manifestado para cambiar la ley para que eso no sea posible porque todos los demás partido hacen exactamente lo mismo: Anaya en el PAN y Ochoa en el PRI que si bien no tienen posibilidades de ser candidato en 2018 está haciendo las veces de interlocutor contra las acciones y expresiones de AMLO.

Según los seguidores de Morena todos los votos que logró Morena en la elección del Estado de México son "auténticos" mientras que todos los votos del PRI son comprados. De ese tono negro obscuro es la polarización presente en un gran número de personas que siguen viendo esto como "una lucha de buenos contra malos".

A resumidas cuentas todos los partidos políticos son lo mismo y eso de creer que "unos si son honestos" es un acto de fe más que de razones y hechos.

El 2018 será un proceso interesante para periodistas, analistas, politólogos y para la comentocracia en general, se visualiza que el dispendio de recursos ilegales por parte de todos los partidos será escandaloso e imposible de controlar por la autoridad electoral y muchos otros fenómenos que no deberían presentarse en una democracia como la que pretendemos tener en México. 

Sea como sea el país ya está perdiendo desde hoy.