martes, 26 de junio de 2018

El día después...

La elección de este año -2018- empezó desde el 2 de julio de 2012...todos sabemos porque.

Los errores, desaciertos y todos los escandalos de corrupción del actual gobierno federal durante el sexenio que está a 5 meses de concluir han sido actos de campaña más efectivos que cualquiera de las muletillas de AMLO.

Sería injusto dejar de lado o dejar de decir que AMLO nunca ha dejado de estar en campaña... desde 2006 y hasta un poco antes. 

En resumen y para claridad: quien no reconozca que el hartazgo y enojo social provocado por Peña es el principal activo de AMLO está -para decirlo de forma cordial- mucho muy pendejo.

En el mismo tenor están quienes creen que AMLO Presidente será el mismo que el AMLO Candidato. Ya veremos con cuales de todas sus promesas empiezan a des decirse, arrepentirse, a "hacer como que no dijeron eso" y a justificarse con un cómodo "es por el bien México" o el clásico "tengan confianza, yo no les voy a fallar".

Hace algunos días AMLO reveló que de llegar a la presidencia Alfonso Romo será el coordinador de la Oficina de la Presidencia, algo que todo mundo sabía de antemano pero que al parecer pasó de noche hasta para los más radicales de su equipo y sus seguidores, que no ven o no quieren ver que la figura de Romo será de la de un vicepresidente que no tienen nada que ver con las ideas de izquierda que muchos asocian en automático a López Obrador.

Lo que si es seguro es que el día después de la elección el cielo seguirá siendo del mismo color y México seguirá viviendo los mismos problemas... y no porque el presidente electo tome protesta hasta el 1 de diciembre próximo, sino porque a partir de ese día experimentara como el capital político que amasó durante más de 12 años empezara a desgastarse de forma acelerada y descubrirá como en los hechos no podrá honrar sus promesas ni respaldar sus palabras.





Del futuro enrarecimiento del clima electoral y político del país hablamos después, estoy absolutamente seguro que incluso después de la elección habrá sorpresas de connotados personajes de todos los partidos sumándose el presidente electo, mismos que serán bien recibidos en las filas del nuevo gobierno, lo que lejos de ser "una señal de unidad" será la confirmación de que "no habrá cambio" ya que será la prueba irrefutable de como desde el interior de algunos partidos de operó a favor del ganador, como algunos cuantos visionarios ya han anticipado.