miércoles, 8 de octubre de 2014

Editorial: Vecinos.

No hay medias tintas... los vecinos son como la leche, o los amas o los odias!

La vida nos pone muchas pruebas y aunque "no somos moneditas de oro para caerles bien a todos" hay personas que realmente se esfuerzan por actuar como verdaderos imbéciles.

Tengo la fortuna de tener unos vecinos geniales con quienes comparto una de las cosas más fundamentales para la convivencia humana... el gusto musical... pero como en esta vida se viene a sufrir tengo la desgracia de compartir calle con otra serie de personas cuyos comportamiento me dan situaciones sobradas para escribir un buen guión para una película cómica de critica social... pero fácil.

Es impresionante como se han perdido hasta las más básicas reglas de convivencia humana.

Hace algunos ayeres comentaba en mis redes sociales siempre tan de moda sobre una idea millonaria; Un fraccionamiento-panteón! Donde hubiera una casa y una tumba, una casa y una tumba de tal suerte que tus vecinos de ambos lados serían de lo mas tranquilos que se pueda imaginar. Una buena idea sin duda.

Tengo la desgracia de convivir  y compartir calle con personas que solo ven por su comodidad y no piensan ni por un segundo en como sus acciones afectan a los demás, algo básico para la sana convivencia social.

  • Los vecinos, sus familiares y visitas que prefieren estacionarse bloqueando cocheras ajenas antes de "ocupar el lugar frente a la casa que visitan" aun cuando este disponible cuando llegan.
  • Vecinos, sus familiares y sus amigos que usan la calle del sentido que mejor les parece y las cocheras como retornos, y que en las noches no tienen la delicadeza de apagar las luces que iluminan al interior de la casa atentando contra la privacidad.
  • Personas que tienen amistades y familiares que no tienen la menor reserva en estacionarse sobre las banquetas antes de estacionarse de forma correcta y tener que caminar unos cuantos pasos hacia la casa que visitan. 
  • Vecinos que deja sus carros estacionados de viernes a lunes "porque ellos no los usan" y deciden que el vecino tampoco tienen necesidad de contar con el espacio frente a su casa para la logística diaria.
  • Personas que prefieren poner su basura apestosa en la canasta del vecino porque si la ponen afuera de su casa luego "huele feo".
  • Personas que permiten que los invitados a sus fiestas usen la calle como baño y como basurero, a la mañana siguiente "que sean los vecinos quienes levanten la basura que dejaron mis invitados".
  • Personas que tiran a la calle el hielo de las hieleras con que fueron a traer camarón a un campo pesquero cercano. El delicioso aroma del camarón descompuesto dura días.
  • Personas que no tienen ninguna reserva en poner la rockola e "intentar cantar" a todo volumen a las 3 de la mañana.
  • Personas que dejan sus casas y bienes bajo el resguardo de jóvenes cabezas huecas y con una educación ausente que los imposibilitan de entender que dejar encendida una ruidosa moto mientras se deja estacionada por 20 minutos es muy molesto.
Yo cumplo con mi parte cerrando la pinza de este tipo de situaciones siendo "el vecino corajudo y malencarado a quien todo le molesta", porque hay que ser un verdadero mamón para "molestrse" cuando uno no puede estar o llegar "agusto" en su propia casa. 

Llegado a este punto tengo que aclarar que tengo todo el derecho a molestarme y hasta a exagerar con esto porque ni yo ni ningún miembro de mi familia hemos hecho, ni  hacemos,  ni haremos algo que incomode a los vecinos, ni por nuestra comodidad ni por descuido... en mi casa se fomentan los valores y la educación.

A mi no me molesta que la gente sea irresponsable, sin escrúpulos, falta de ética y que no tengan educación ni el más mínimo sentido de lo que es el respeto a los demás... me molesta el desorden que provocan.